¿Sabía usted que el número de microbios en una mano sucia es mayor del número de personas en todo el planeta? Bastante, ¿no es así? Pero antes de asustarse, sepa que no todos ellos son perjudiciales. Por lo contrario. En el chat del #Etips de esa semana el Dr. Bacteria contó todo lo que la gente necesita saber sobre higiene de las manos. Y ya avisamos: deje las neurosis y radicalismo de lado.

Para empezar, él explica que las bacterias forman parte del cuerpo humano. A pesar de asociar esta palabra a enfermedades, infecciones y cosas malas para la piel y para la salud, no siempre están ligadas a eso. Una parte de las bacterias encontradas en nuestro cuerpo son las llamadas «residentes». Es decir, forman parte del organismo. Y no sólo forman parte como son super importantes porque tienen el papel de protegernos contra infecciones y enfermedades.

Pero al mismo tiempo existen también las bacterias conocidas como «pasajeras». Ellas no viven en nuestro cuerpo, sólo vienen de paso y éstas sí pueden traer problemas. Este tipo llega hasta la gente a través del contacto cotidiano con el mundo a nuestro alrededor: viene del dinero, de la carne cruda, del apretar las manos de otras personas, de estornudar, de sostenerse en el autobús, de tocar lugares públicos, de apretar el público el botón del ascensor, de empujar carro de supermercado … Son con las bacterias que vienen de esos lugares que debemos preocuparnos, después de todo son ellas las que pueden transmitir enfermedades y traer complicaciones para nuestra salud.

¿Y cuál es la mejor manera de evitar? Eso es lo que aprendemos desde niño: lavando las manos con frecuencia y tomando el baño diariamente. Pero antes de correr al baño y meterse debajo del agua, vea con atención lo que el Dr. Bacteria tiene que hablar. En el caso de que no sea así,

Rutina higiénica
El básico lo sabe bien: lavar siempre las manos cuando estén sucias, antes de comer, antes de sostener a un bebé, cuando llegue de la calle, antes de usar el baño … Peraí, antes de usar el baño? ¡Eso mismo! Estamos acostumbrados a lavar después, pero antes también es super importante. Esto es porque cuando usamos el baño, estamos en contacto con nuestras partes íntimas, que son muy frágiles y delicadas. Por estas características, son más susceptibles a las infecciones que cualquier otra parte del cuerpo. Por lo tanto, llegar cerca de ellas con las manos sucias no es lo indicado. Ahora ya sabe: agua y jabón antes (por su propia higiene y cuidado), y después (por respeto a los demás con quienes va a encontrar en la secuencia).

Pero no necesita quedarse con neurosis y lleno de mani manías y preocupaciones porque la exageración en ese caso tampoco hace nada bien. El Dr. Bacteria nos trajo números: cuando lavamos las manos más de ocho veces al día, la tendencia es disminuir la cantidad de esas bacterias pasajeras que pueden ser nocivas. ¡Entonces está bien! Sin embargo, si ese número aumenta a más de 25 veces, ahí ocurre el efecto contrario de lo deseado. De tanto lavar, las bacterias tienden a crecer y proliferarse. Al final, usted está usando el producto químico (el jabón) y eso, en exceso, disminuye la resistencia de la piel y, por consiguiente, las bacterias del bien. Entonces anote: lo ideal es lavarse las manos entre ocho y 25 veces al día. Ni más ni menos.

El mismo razonamiento se puede utilizar con el baño. El Dr. Bacteria indica tomar un baño oficial por día, o sea, aquel completo con jabón y champú. Los que vienen más allá de ese ya empiezan a sacar del cuerpo las bacterias residentes, que son las importantes para nuestra protección. ¿Mucho calor? Vaya a la ducha, pero se alegre aqpenas con el agua.

Y cuando esté en la calle y lejos del baño, una buena alternativa es contar con el alcohol gel. Él no es tan eficaz como el sabote, pero es súper socio en casos de emergencia. Para tener idea, el alcohol gel reduce en un 80 a 85% el riesgo de contaminación por bacterias, contra una eficacia del 92% de cuando lavamos las manos con jabón.

¿Vas a usar esponja? Todo bien, pero no vale la pena dividir con nadie, ok? Cada uno debe tener su propia, por más intimidad que exista en la relación. Y también recuerde si cambia mensualmente, pues la humedad que queda en la esponja ayuda a acumular y proliferar los gérmenes.

Y cuando usamos baño público o de otras personas, es normal quedarnos con aquella pulga detrás de la oreja: todo bien usar el jabón en barra que está allí expuesto y mojado en el fregadero y fue utilizado por otras personas? Puede estar tranquilo y usar normalmente. Según el Dr. Bacteria, el jabón tiene sustancias bacteriostáticas, o sea, no acumula bacterias de personas que hayan usado anteriormente. Una cosa medio auto-limpiadora, ¿sabes?

La manera correcta
En el caso de que se produzca un accidente de tránsito en la ciudad de Buenos Aires, en el caso de que se produzca un accidente, Brasil).

Y tiene la manera correcta de lavarse las manos para que sea realmente eficaz. Y no se preocupe, no va a tardar mucho, después de todo es sólo una cuestión de manera.

En el caso de que se produzca un cambio en la calidad de los alimentos, se debe tener en cuenta que, en el caso de las mujeres, Entrelazando los dedos y frote el espacio entre ellos (esa es una parte que generalmente se olvida). Enjuague y seque normalmente.

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