Era una vez la brasileña Luana Davidsohn. Ella vivió por un período en los Estados Unidos y mientras estaba allí resolvió hacer un curso de panificación y confitería. Fue ahí donde comenzó su historia de amor por panes, pasteles, dulces y todas las delicias azucaradas por las que es conocida hoy. Pero a pesar de preparar tanta variedad y opciones, quien llamó su atención y abrió las puertas para ese universo fueron los cupcakes, que en la época eran novedad en Brasil. Se encantó por esa pequeña galleta por las posibilidades de trabajar diferentes sabores, rellenos, decoraciones …. Vio en él una verdadera pantalla en blanco para innumerables creaciones – y eso tenía todo que ver con el espíritu artista de Luana.

Esta historia de amor sobrevivió al regreso a Brasil, donde, en 2008, comenzó a arriesgarse en las experiencias en la cocina de casa misma. En el comienzo hacía recetas para los sobrinos – en una familia con nueve sobrinos, podemos decir que el público de prueba era grande y variado, óptimo para ayudar en ese período de pruebas, entrenamientos y perfeccionamiento.

El negocio fue creciendo y es en esta fase que las hijas, Julia Zinn y Mariana Zinn, regresan a Brasil después de una temporada fuera y empiezan a ayudar a la madre. Y el negocio siguió creciendo y creciendo … Hasta que fue necesario más espacio, más profesionalismo, y más dulces, claro. Hoy en día, la Confitería de Luana está en dos puntos de la ciudad de São Paulo (en el Shopping Vila Olímpia y en Pinheiros) y ofrece más de 60 variedades de productos, entre brownies, cookies, pasteles, panes de miel …

Primeras horneadas
Este fue el comienzo de la confitería. Pero, ¿y el comienzo de un dulce, como sucede? Comienza de su cabeza, por supuesto, y el primer tamiz también son ellos. «A la gente le gusta hacer dulce que a la gente le gusta comer», cuenta Julia. Después, claro, acaban llevando a amigos y familiares cercanos a otras opiniones – y en esa hora no faltan candidatos dispuestos a ayudar.

A pesar de la gran variedad de dulces, siempre tiene los más queridos y preferidos. Para ellos, el cupcake tiene un gusto especial porque fue el abre-alas de las historias y es hasta hoy el carro jefe, buscados por clientes para todo tipo de fiesta y ocasión. Para el Torrego, que fue a conversar personalmente con ellas, nada se compara al pan de miel de la Confitería de Luana.

Pastelitos
Pero esta historia comenzó a valer muchos y muchos años antes, más específicamente en 1796. Es de esa fecha el primer registro de cupcake en el mundo, o algún primo de él, con la publicación de una receta en el libro American Cookery, de Amelia Simmons. En ese momento todavía se definía como «un pastel para ser asado en pequeñas tazas.» El término como es conocido hasta hoy sólo apareció en 1828 en el libro Seventy-five Receipts for Pastry, Cakes and Sweetmeats, de Eliza Leslie. «El nombre viene de la sión de las espollas» cup «, taza en inglés, y» cake «, pastel también en esa lengua.

Dicen que el dulce comenzó a ser más conocido en la Primera Guerra Mundial, cuando las industrias de pan empezaron a fabricar la delicia a gran escala. Pero fue sólo en la siguiente guerra que entraron en escena las molduras de papel onduladas, como conocemos y usamos hasta hoy. Según la historia, al final de la Segunda Guerra Mundial el fabricante de armas James River Corporation, ya sin función para su equipo, pasó a usar su maquinaria para producir las famosas moldes.

El tiempo fue pasando, el dulce se fue popularizando y evolucionando. Hasta que en 1996 se abrió la primera cupcakeria en Nueva York. Hoy tiene éxito en todo el rincón del mundo. Incluso en la televisión y el cine, en películas y series. En el diablo viste a Prada, Mujeres Perfectas y Sex and the City, y tiene hasta programas de televisión enteros dedicados a ellos. En Brasil, ganó espacio en fiestas infantiles, bodas, tés de bebé …

En los Estados Unidos, el cupcake ha estado dedicado a él. Por cierto, uno no, tres. El día 18 de octubre es el Día Nacional del Cupcake de Chocolate; 10 de noviembre es el Día Nacional del Cupcake de Vainilla y el 15 de diciembre es el Día Nacional del Cupcake de Limón. Curioso, ¿no? Otra curiosidad en 2009 fue registrado lo que, en la época, fue considerado el mayor cupcake del mundo. La responsable fue una institución de caridad que decidió hacer esa receta para apoyar a las víctimas de cáncer. El resultado fue un pastel con: 1,40 metros de altura, 1,80 metros de ancho, 109 kilos de huevos, 102 kilos de azúcar, 231 kilos de harina, 102 kilos de levadura y 158 kilos de glaseado. Para poner la mano en la masa de todo esto, fueron necesarios cinco cocineros, un horno de 3 x 3 metros y 24 horas para estar listo. Dicen que pesaba más que dos motocicletas juntas.

Pero no confusa cupcake con muffin, ok? El formato es el mismo y ambos son confundidos y a menudo llamados galletas. Podemos incluso decir que son primos, pero definitivamente son diferentes en muchos puntos, como la textura de la masa, el modo de preparación, la decoración es todo diferente …

Pan de miel
Otro queridito en la Luana (y preferido de Torrego), el pan de miel también tiene mucha historia para contar. Hay algunas versiones sobre su origen. Hay quien dice que el dulce ha venido de Europa, cuando empezaron a cubrir el tradicional pan de especias con chocolate derretido para preservar sus características (sabor y humedad). Pero tiene también una versión que cuenta que, en realidad, surgió en Rusia allá por el siglo IX y era llamado «Pryaniki».

El pryaniki se hizo con harina, un poco de jugo de frutas y una buena parte de la miel. Según la historia, con el tiempo la torta fue ganando algunos toques especiales. En primer lugar, la receta incorporó especias procedentes de la India y Oriente Medio, como canela, jengibre y nueces. Después, ganó formatos de animales y fue a parar a los árboles de Navidad. A veces eran presentes de bodas y de vez en cuando tenían la forma de ángel y eran dados a enfermos como símbolo de curación.

Una delicia todo eso, hasta ganas te dieron, ¿verdad?

Deja un comentario