La Alzheimer es una enfermedad silenciosa, que ataca lentamente, provocando la degeneración del sistema nervioso, provocando alteraciones progresivas de la calidad de la memoria, del comportamiento y de la funcionalidad del cerebro, considerada una enfermedad que afecta principalmente a las personas mayores.
Si aparece con mayor frecuencia con el envejecimiento, no por ello deja de tener vínculos con el comportamiento de una vida entera. Según el neurólogo Rodrigo Rizek Schultz, el Alzheimer puede ser asociado a ciertos factores de riesgo que aparecen precozmente y se desarrollan, como hipertensión, diabetes, alto colesterol, sedentarismo, obesidad, además de factores socioculturales, como la baja escolaridad o el aislamiento social y, manifestaciones de actitud depresiva. La Organización Mundial de la Salud indica que en el 9% de los casos diagnosticados, los síntomas aparecen antes de los 65 años de edad.
Cada año debemos escuchar más sobre este mal, ya que en diversos países y en diferentes regiones del planeta las poblaciones han envejecido. En Brasil, por ejemplo, se estima que la población anciana en 2050 es tres veces mayor que la actual. Esto requerirá de los gobiernos y de la sociedad civil, además del tercer sector y por las organizaciones no gubernamentales, coordinar iniciativas atrevidas en el enfrentamiento de un mal que no escoge identidad, etnia, sexo o condición social y económica.
A pesar de este escenario, los expertos afirman que es posible tomar medidas en el intento de retardar la aparición del Alzheimer o, al menos, mejorar la calidad de vida de quien desarrolló la enfermedad. Entre las medidas señaladas están la realización de actividades que exijan y estimulan el funcionamiento del cerebro, como caza-palabras, crucigramas, el montaje de rompecabezas, o simplemente tomar un álbum de fotografías de la familia y hacer el reconocimiento de las personas retratadas, leer un libro o ver películas y series. Estos ejercicios actúan directamente en ciertas áreas del cerebro, exigiendo que el área del sistema nervioso involucrado sea activada, creando nuevas conexiones y renovando las ya existentes.

Además, practicar actividad física, cultivar la buena alimentación, acompañada por un nutricionista, buscar el equilibrio de las deficiencias nutricionales comunes en esta fase de la vida son ayudas que elevan la calidad de vida del paciente con Alzheimer.
A partir de la experiencia con la propia madre, Silvia Renata Sommerlath, o más apropiadamente Su Majestad Reina Silvia, de Suecia, estuvo en Brasil compartiendo su experiencia personal y social, ya que en 1995 ella creó una fundación sin fines de lucro, Stiftelsen Silviahemmet, un centro de excelencia en el campo de atención y educación sobre la demencia, que ayuda y capacita a las personas involucradas en el cuidado de pacientes con Alzheimer.
En Brasil, hace más de 150 años, la Sociedad Beneficente Alemana (SBA), viene actuando junto a la gran comunidad de inmigrantes alemanes que vinieron al país a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX y se estableció, especialmente, en el sur y en el sur el sudeste brasileño. En la capital paulista, la SBA cuenta con un residencial para ancianos y sigue las recomendaciones y conceptos de la Fundación Silviahemmet.
Con el apoyo de Nestlé Health Science, división de nutrición clínica de la empresa, ocurrió el 8 de noviembre de 2018, en São Paulo, el Simposio Demencia en Foco, que contó con la promoción de la propia SBA y la participación de la Reina Silvia, además de importantes nombres del sector de salud.
El evento fue organizado en torno a temas específicos que demandan atención y preparación de los cuidadores y la participación de los familiares del paciente con Alzheimer. Entre los temas, destacamos la asistencia al paciente en la salud suplementaria, la importancia de las políticas públicas específicas para pacientes ya diagnosticados, la cuestión y los desafíos de la longevidad con la enfermedad, campañas de concientización social en los principales centros metropolitanos y cómo esos centros se han preparado para atender a sus ancianos, las cuestiones jurídicas que gravitan la cuestión, el respeto a la dignidad ya la ciudadanía del anciano con Alzheimer, la promoción de foros de discusión sobre la necesidad de mayor y mejor conocimiento sobre la condición del paciente a fin de llevar a la sociedad a la comprensión de que no se puede estigmatizar a las personas con la demencia, entre otros.
En el barrio de Cerqueira Cesar, región noble de la capital paulista, contó con la presencia del Sr. Per-Arne Hjelmborn, Embajador de Suecia, Rosa Maria Bruno, de la Secretaría de Salud del Ayuntamiento El Dr. Rodrigo Schultz, neurólogo, presidente de la Asociación Brasileña de Alzheimer (ABRAZ) y coordinador del Ambulatorio de Demencia Grave del Sector de la Salud Neurología del Comportamiento de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp) entre otras personalidades.
Después del evento, la Reina Silvia inauguró un centro de cuidados para personas con demencia y Alzheimer, llamado Casa de la Memoria ReHabitar, en el residencial de ancianos del SBA.
La iniciativa del Seminario se dio con el objetivo de concientizar a la sociedad sobre la importancia de la inversión pública y privada en estrategias específicas para la mejora en la atención a los ancianos con Alzheimer. Sólo después de hacer mayores inversiones es que podremos esperar una disminución de la rapidez con que la enfermedad progresa, propiciando a los ancianos mayor independencia y movilidad en sus actividades rutinarias, lo que se traducirá en mayor calidad de vida para ellos y sus familias.
Esto estuvo presente y trae hasta usted la cobertura del Seminario, conducida por Diana Dahre. Compruebe!

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