“Caer en los brazos de Morfeo”. ¿Quién nunca oyó o habló eso para revelar la voluntad de dormir bien y profundamente? La expresión es más una herencia de la mitología griega que traemos hasta los días de hoy. Esperar por Morfeo es un deseo cada vez más presente en nuestro día a día, cuando noches tranquilas de sueño son escasas, difíciles de encontrar.

¿Y usted duerme bien? ¿Duerme mucho? ¿Mal duerme? Pues ese es el foco en la charla de hoy del #Einsights. El Torrego y la psicoanalista Diana Dhare hablaron mucho sobre el sueño y su importancia – y la falta de él y los perjuicios en nuestra vida.

La gente sabe que dormir no sólo es demasiado bueno, como es súper importante – tan importante que necesitamos hacer diariamente y llegamos a pasar un tercio de nuestras vidas durmiendo. Son esas horas que garantizan propiedades revitalizantes que renuevan nuestro organismo para encarar el día siguiente, además de traer innumerables beneficios para nuestra salud. En el caso de que se trate de un problema de salud pública, se debe tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, sistema inmunológico.

¡Y quien duerme más, también vive más! Según Diana, “si usted duerme menos de seis horas al día, usted tiene cuatro veces más posibilidades de anticipar la muerte”. Por supuesto, ese tiempo varía de persona a persona. Un anciano, por ejemplo, necesita menos horas de sueño, ya que los jóvenes necesitan más que eso. También varía de acuerdo con el organismo de cada uno. De todos modos, podemos considerar que son seis horas como la media necesaria. Y es impresionante ese dato, ¿no es así? Sólo así la gente tiene la dimensión real de la importancia de las noches de sueño. El problema es que es cada vez más común suceder justamente lo contrario: noches conturbadas, agitadas y muy lejos de ser relajantes y recuperadoras.

Otro dato impresionante que la Diana trajo para la conversación es que el 45% de la población mundial tiene insomnio. Es decir, casi la mitad de las personas de todo el planeta tienen problemas de sueño. Y eso incluye desde la incapacidad de dormirse hasta el despertar y dormir varias veces a lo largo de la noche o despertar en medio de la madrugada y no conseguir dormir de nuevo.

¿Y qué lleva a eso? Son muchas las razones. El estrés (y todas las preocupaciones y ansiedades asociadas a la vida de la carrera) es la principal de ellas. Otra causa muy común es el uso indiscriminado de celular y televisión antes de dormir. Esto es porque la luz emitida por estos equipos confunde el organismo, que es estimulado por la iluminación y no identifica que es hora de apagar. Y ahí no hace lo que necesita hacer, que es producir la melatonina, sustancia que tenemos en el cuerpo responsable del adormecer. Pero también tiene otros factores que entorpecen las noches de descanso, como el uso excesivo de determinados medicamentos, el consumo exagerado de café y / o bebidas con cafeína, el cigarrillo, las enfermedades.

El primer paso para intentar revertir el caso es evaluar el caso. En estas El primer paso para intentar revertir el caso es evaluar el caso. En estas evaluaciones, hay que tener en cuenta tres aspectos que definen el sueño: duración, continuidad y cuán profundo es. ¿Usted duerme muy o poco? ¿Va la noche entera o se despierta varias veces? ¿Tiene sueño leve o va como una piedra? Estas respuestas son su punto de partida en esta evaluación y pueden ser la clave para ayudar a resolver el problema.

Además, cada uno se conoce suficientemente bien para esta evaluación inicial. Sabemos si es algo temporal o no, si el teléfono puede realmente ser el factor crítico, si el estrés anda más grande de lo normal … Detectando esto, trate de cambiar sus hábitos y espere a que el sueño llegue.

Una sugerencia de Diana en esa hora es la hipnosis que usted mismo puede hacer en su casa. En un cuarto oscuro, solo, hable en voz alta y tranquila: hoy tendré sueño profundo y reparador; y mañana voy a despertar muy bien dispuesto. Repita esto tres veces al final de la tarde y tres veces por la noche. El sueño será mucho más tranquilo, que garantiza. Al final, como refuerza la psicoanalista, “Nosotros somos todo lo que pensamos”. Pero recuerde que no encender el televisor, por supuesto.

Ahora, si el problema sigue de una manera crónica, es importante buscar a un médico. Hay expertos en el tema que hacen exámenes específicos y logran detectar la causa del problema y orientar la mejor forma de combatir.

Morfeo
Pero, ¿y qué Morfeo tiene que ver con todo esto, después de todo? Como dijimos, es una expresión muy antigua, de la mitología griega.

El nombre Morfeo, en griego, significa “la forma” y así él era llamado por su capacidad de asumir cualquier forma humana y aparecer en los sueños de las personas. Como tenía grandes alas, iba a todas partes del planeta en un vuelo tranquilo y sabroso. No tardó para asociar su presencia en los sueños a sueños relajantes y buenos sueños … ahí una cosa a la otra y pasaron a creer en esos poderes y efectos positivos de los brazos de Morfeo.

Pero al contrario de lo que muchos dicen, Morfeo es el dios de los sueños. Su padre, hipnosis, ese sí era el dios del sueño.

Y más una curiosidad: es también de ese dios griego que vino el nombre de uno de los analgésicos más poderosos y conocidos: la morfina, conocida no sólo por el lado medicinal como por el efecto somnoliento que provoca en la persona.

Buenas noches
En el sueño, Diana nos reveló una más que no imaginábamos: para el psicoanálisis, soñamos para dormir (y no dormimos para soñar, como sería lo más lógico. Lindo el mensaje para hacernos pensar y caer en un delicioso sueño profundo.

Y esperamos que tengas buenos sueños esa noche…

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